Cómo formar a tu equipo en inglés casi sin coste: la guía práctica del crédito Fundae
- Admin
- May 16
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El inglés sigue siendo, año tras año, el curso más bonificado por las empresas españolas a través de Fundae. Y no es casualidad: pocas inversiones tienen un retorno tan claro como un equipo que puede negociar con un cliente extranjero, escribir un email a un proveedor sin recurrir a Google Translate o presentar resultados en una reunión internacional sin perder agilidad.
Lo que muchas empresas no saben es que esa formación, bien planificada, puede costar literalmente cero euros. El crédito ya está pagado a través de las cotizaciones a la Seguridad Social. La pregunta no es si tu empresa puede permitírselo, sino por qué no lo está usando ya.
Te cuento cómo aprovecharlo este 2026.
Por qué el inglés es la formación bonificable perfecta
Antes de entrar en los pasos, conviene entender por qué Fundae es especialmente generosa con la formación de idiomas. La normativa exige que la formación bonificable esté relacionada con la actividad de la empresa o tenga carácter transversal. El inglés cumple ambas: es una competencia transversal por definición, mejora la productividad y la competitividad, está directamente relacionada con el puesto en cualquier empresa con proyección internacional, y cumple los requisitos de Fundae cuando está bien estructurado.
Para Recursos Humanos, esto significa una cosa muy concreta: el inglés es uno de los pocos tipos de formación que casi siempre se aprueba sin discusión, siempre que la documentación esté en orden.
Cuánto crédito tienes disponible (y cuánto del curso te ahorras)
El cálculo es sencillo. Cada empresa dispone de un crédito anual basado en lo que cotizó por formación profesional el año anterior, al que se aplica un porcentaje según el tamaño de la plantilla:
Empresas de 1 a 5 trabajadores: crédito mínimo garantizado de 420 €
De 6 a 9 trabajadores: 100 % de lo cotizado
De 10 a 49 trabajadores: 75 %
De 50 a 249 trabajadores: 60 %
Más de 250 trabajadores: 50 %
Además, todas las empresas se podrán beneficiar de 65€ por cada nuevo trabajador que incorporen a su plantilla, algo que se suele olvidar al hacer cuentas a comienzo de año.
¿Y cuánto cubre exactamente del coste del curso? Aquí viene la parte importante: la bonificación máxima es de 13 €/hora y alumno en formación presencial y online con profesor en directo. Es decir, si contratas un curso de 60 horas para 8 empleados, el tope bonificable sería de 6.240 € (13 € × 60 h × 8 alumnos), siempre dentro de tu crédito disponible.
Para muchas pymes, esto significa que un curso de inglés trimestral o anual para varios empleados queda íntegramente cubierto por el crédito. Para empresas más grandes, suele cubrir una parte muy significativa.
Qué tipos de formación en inglés son bonificables
Aquí hay más flexibilidad de la que la gente imagina. Son perfectamente bonificables:
Inglés general (todos los niveles, desde A1 hasta C2)
Inglés especializado: comercial, técnico, jurídico, financiero, sanitario
Formación individual (clases one-to-one) o en grupo
Preparación para certificaciones oficiales tipo Cambridge, TOEIC, IELTS u Oxford Test of English
Modalidad presencial, online con profesor en directo, teleformación o mixta
El requisito es que el curso tenga un enfoque práctico y profesional, y esté correctamente registrado en la aplicación de Fundae.
Lo que no es bonificable: jornadas, seminarios, ferias, congresos, etc., no se consideran acciones formativas de acuerdo a la normativa que regula el sistema de bonificaciones. Si un proveedor te ofrece bonificar un "workshop intensivo de inglés de un día" sin estructura formativa real, desconfía.
Los requisitos que tu empresa debe cumplir
Antes de planificar nada, comprueba que cumples lo básico:
Tener centros de trabajo en España y cotizar por formación profesional en la Seguridad Social.
Estar al corriente de pagos con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social.
Si la plantilla supera los 5 trabajadores, cumplir con la obligación de pagar la cuota de cofinanciación privada.
La formación debe ser gratuita para los trabajadores (no se les puede repercutir ni un céntimo).
Duración mínima de 2 horas por curso, máximo 8 horas diarias (salvo cuando se concentre en un único día).
Y sobre el alumno: debe ser trabajador en activo del Régimen General, y completar un mínimo de asistencia al curso del 75 % de las horas totales para que esa participación sea bonificable.
Los 6 pasos para bonificar la formación en inglés
El proceso es el mismo que para cualquier formación, pero te lo aterrizo al caso concreto del inglés:
1. Consulta tu crédito disponible. Entra en la aplicación de Formación Programada por las Empresas de Fundae o usa su simulador. Si trabajas con una entidad organizadora, te lo calculan ellos.
2. Define el plan formativo. Esto es más importante de lo que parece. No pidas "un curso de inglés" genérico: define para qué lo necesitas. Si tu equipo comercial tiene reuniones con clientes en Reino Unido, eso es business English con foco en negociación. Si tu equipo técnico lee documentación, es inglés técnico con foco en comprensión escrita. Esta concreción facilita la justificación ante Fundae y mejora muchísimo los resultados.
3. Elige proveedor acreditado. La formación debe impartirla una entidad inscrita o acreditada en Fundae. Cualquier academia seria que trabaje con empresas tendrá esta acreditación. Pídela siempre por escrito.
4. Informa a la Representación Legal de los Trabajadores (RLPT). Si la hay en tu empresa, debes comunicársela antes del inicio de la formación. La RLPT dispone de 15 días hábiles para pronunciarse.
5. Comunica el inicio del grupo en Fundae con al menos 2 días naturales de antelación. Este es el plazo legal mínimo, aunque muchas entidades organizadoras recomiendan trabajar con 7 días de margen para evitar imprevistos. Si te pasas del plazo, el curso no es bonificable aunque sea perfecto. Es el motivo número uno de rechazo.
6. Imparte, justifica y aplica la bonificación. Durante el curso hay que llevar control de asistencia, evaluar el aprovechamiento, entregar diploma en un plazo máximo de 2 meses desde la finalización y entregar el cuestionario de calidad a los participantes. Una vez comunicada la finalización, se aplica la bonificación directamente en el boletín de cotización (TC1) a la Seguridad Social.
No recibes un ingreso bancario: cotizas menos los meses siguientes hasta agotar el saldo.
Errores típicos que pueden tirar abajo la bonificación
Después de años viendo bonificaciones rechazadas, los patrones son siempre los mismos:
Empezar el curso sin comunicarlo a Fundae en plazo. Es el error más frecuente y el más fácil de evitar.
Listas de asistencia incompletas o sin firmar. Fundae inspecciona muestreos cada año y rechaza grupos enteros.
Contenidos genéricos sin relación con el puesto. Un curso de inglés conversacional sin objetivos claros es más vulnerable que un curso de business English con plan didáctico documentado.
Acreditación insuficiente del aprovechamiento del alumno. No basta con que asista: hay que poder demostrar que aprendió algo.
Mala custodia documental. Con el nuevo RD 1189/2025 vigente desde el 1 de enero de 2026, los errores ya no se pueden alegar ante el SEPE y pasan directamente a Inspección de Trabajo. La documentación hay que conservarla 4 años.
El elemento que marca la diferencia: la metodología
Aquí va una reflexión honesta. Que un curso sea bonificable no significa que sea bueno. Existe el mito de que la formación bonificada es básica o poco eficaz, y desafortunadamente muchas empresas lo refuerzan eligiendo el proveedor más barato sin mirar el método.
Cuando se hace bien, la formación bonificada puede incluir profesores nativos especializados en business English, plataformas con seguimiento del progreso, evaluaciones adaptadas al MCER (Marco Común Europeo de Referencia) y planes ajustados al nivel de cada alumno. La clave no está en el presupuesto, sino en alinear el método con el objetivo del equipo.
Si tu plantilla necesita ganar fluidez para llamadas y reuniones, un curso de gramática avanzada no va a funcionar por mucho que esté bonificado. Y al revés: si necesitan precisión técnica para documentación, las clases conversacionales no van a mover la aguja. Define primero el objetivo, después el método, y solo entonces el proveedor.
El reloj corre: lo que no uses en 2026, lo pierdes
Termino con lo de siempre, porque es donde más empresas tropiezan. El crédito Fundae es anual y se pierde el 31 de diciembre si no se usa. Las empresas de menos de 50 trabajadores pueden solicitar en junio acumular el crédito del año en curso al siguiente, pero es una excepción que hay que comunicar expresamente antes del 1 de julio.
Para todos los demás casos: lo que no inviertas en formación durante 2026, se queda en el sistema. No vuelve a tu empresa.
Si llevas tiempo pensando que tu equipo necesita un empujón en inglés, este es probablemente el momento más eficiente del año para activarlo. El crédito ya está actualizado en la aplicación de Fundae, la planificación a comienzos de año permite repartir las horas con calma, y un curso bien estructurado puede convertir lo que parecía un gasto en una inversión que sale gratis.
El inglés de tu equipo no va a mejorar solo. Pero tampoco tiene por qué costarte una fortuna.




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